Sí, ya sé que todos sabemos que nos ha abandonado. Sí, también sé que los medios se están embadurnando en la noticia y que pasadas sólo unas horas de saberse que este genio se ha ido para siempre, ya estamos un poco empachados de curiosidades, frases y cosas varias de su vida.

No, no hago este artículo para rascar algunas visitas. Eso es lo de menos. Hago este artículo porque quiero hacerlo. Ya habréis visto que estas últimas semanas, la actividad en el blog ha sido mínima, de como mucho un artículo o dos a la semana. Sigo sin inspiración. Todo lo que escribo me parece lo mismo y, sinceramente para escribir una copia de un artículo anterior, mejor no escribir, darse un descanso, reinventarse y volver.

Pero hoy es distinto. Esta mañana me ha caído un cubo de agua fría en la cabeza cuando estaba en la puerta del local donde estudio fotografía. Una compañera de clase había compartido la noticia de que David Bowie ha dejado de existir. No me puedo declarar fan de su música, porque sería mentir. Pero soy fan de su arte. Un artista como pocos.

La verdad es que he desde esta mañana, cuando me he enterado, he estado pensando qué demonios iba a escribir. Como podréis observar, incluso ahora no tengo ni idea. Voy sobre la marcha y así lo voy a dejar.

Para los que no sepáis quien es (algunos compañeros no lo sabían), os puedo decir que es la mente que creó esta obra maestra de la música usada y versionada en innombrables ocasiones.

[embedyt] http://www.youtube.com/watch?v=nP6xBFyA_aw[/embedyt]

Sí, con esta maravilla fue con la que se hizo famoso definitivamente, tan sólo un año después de que el señor Neil Armstrong pisara la luna. Y sí, soy pesado, pero ojo a la línea de bajo. La canción es más oscura de lo que parece: alguien que va al espacio, sale a hacer algunas cosillas fuera de la nave y se queda por ahí flotando, observando la tierra, sin poder volver dentro. Al menos es la forma en la que lo veo yo.

And the stars look very different today.

Ha sido versionada por un astronauta llamado Chris Hadfield, entre muchos otros, quien la repopularizó de nuevo hace un par de años. También fue utilizada en la película “La vida secreta de Walter Mitty“. Recomendadísima, por cierto.

También puede que os suene por ser el compositor e intérprete de otra obra maestra de la música del siglo XX, “recientemente” popularizada por la película “El Lado Bueno De Las Cosas”.

[embedyt] http://www.youtube.com/watch?v=Tgcc5V9Hu3g[/embedyt]

We can be heroes, just for one day.

En el videoclip, que parece que salga de una niebla muy muy espesa, se puede observar que tiene un par de luces suaves delante enfocándole para no crear demasiadas sombras y detrás una luz dura (un foco) apuntándole para dar este aire divino. Desde luego, su director de iluminación sabía bien lo que hacía.

¿Todavía no le reconocéis? Puede que con la siguiente se os abran los ojos un poco más.

[embedyt] http://www.youtube.com/watch?v=N4d7Wp9kKjA[/embedyt]

If you say run, I will run with you

Su primera ola de éxito vino con este tema que invita a todo el mundo a moverse. Bailemos en su honor, señoras y señores.

Dejando de banda todo lo que este hombre ha hecho por la cultura humana, hay una cosa que no me parece bien de todo esto: Nos ha abandonado, sin avisar. Sinceramente y, aunque suene infantil o como queráis llamarlo, me parece un acto un poquitín egoísta no hacer pública su enfermedad. Puedo entenderlo, porque es la vida de cada uno, pero no es justo que un día tengamos a una leyenda (más o menos) joven sobre la tierra y al día siguiente ya no. Nadie se esperaba esto. Si hubiésemos sabido antes que un cáncer se lo estaba comiendo por dentro, inconscientemente nos habríamos hecho a la idea. Pero nadie lo sabía. Sólo su círculo íntimo de personas. Desde hace 18 meses. Habríamos tenido un maldito año para hacernos a la idea de que esto podía pasar.

Lo mismo pasó con Lemmy, aunque él tiene excusa ya que se marchó dos días después de que se lo encontraran. Pero también fue un shock. Uno de los gordos. Aunque siempre nos quedará este anuncio noruego de leche.

I don’t drink milk, and I never will. You Asshole… 🙂

Sea como sea, antes de su marcha, David Bowie nos ha “regalado” por 26€ en el caso del vinilo, un nuevo álbum llamado Blackstar cuya definición creo que se acerca más a “música alienígena” que a cualquier otra cosa.

Blackstar, en el tema, mejor dicho, en el videoclip, a parte de ser completamente alienígena, como ya mencioné antes, le podemos observar igual que en el videoclip de Lazarus, con una benda en los ojos. De hecho, en este segundo, no paran de salir referencias a lo que posiblemente pudiese ser una depresión o algo parecido. Incluso podría ser una referencia al cáncer que llevaba encima. Dice que está en el cielo, que está en peligro y que no le queda nada por perder, que tiene cicatrices que nadie puede ver y que todos sabemos que va a ser libre. Eso sí, su afición a la actuación la conservó hasta el final. Parafraseando a Freddy Mercury: El show debe continuar.

[embedyt] http://www.youtube.com/watch?v=y-JqH1M4Ya8[/embedyt]

I’m so high it makes my brain whirl

Nunca lo sabremos. Si lo sabe alguien son sus descendientes. Habrá que preguntarles algún día.

Por cierto, no tenía un ojo de cada color. Cuando tenía 15 años, un amigo le dio un guantazo tan bestia que lo mandó al quirófano, inmovilizándole los músculos del iris y dejándole para siempre con una pupila más dilatada que la otra.

Redactor: Víctor Gallardo

Nota: este artículo no pretende ofender a nadie, ni mucho menos. Ya sé que hay pocas probabilidades de ello pero dado como está internet hoy en día, que    cualquiera salta por lo más mínimo, es mejor avisar. Este artículo está escrito con infinito respeto y admiración hacia la persona y obra de David Bowie y le deseo lo mejor ahora que técnicamente ya es libre.

error: Content is protected !!