Para este artículo no volví a cruzar la puerta de la psicodelia porque realmente esto que os voy a contar no ocurrió en el local, ocurrió en una masia del Baix Penedès (Catalunya).
El viernes de esa semana organizamos en casa de uno de nosotros la cuarta reunión FW, a la que asistió uno de los integrantes del grupo, que es redactor de este blog. Nos estuvimos hasta prácticamente por la mañana sin parar de “fiestear” sabiendo que el sábado tendríamos que levantarnos pronto, así que ya nos veis a mi y al compañero levantándonos a las 10 de la mañana después de una noche durmiendo en el suelo (literalmente) para ir a la estación de tren e ir a Badalona.
Una vez allí, nos fuimos en coche hasta la masia en la que los padres del batería celebraban una fiesta de los 50 años de algunos del grupo de amigos. Tardamos cerca de hora y media en hacer el camino.
Llegamos más o menos al medio día y, después de investigar el lugar y comer una cantidad bastante obscena de platos deliciosos, descansamos un ratillo y nos pusimos a montar el escenario con unos palés que encontramos en la parte baja del edificio.
Hay que reconocer que nos quedó algo bastante decente y simétrico. Yo diría que nos estuvimos cerca de dos horas cargando, pasando cables por debajo de las maderas y montando aquello. Acabamos todos sudando pero mereció la pena más que de sobras.
En cuanto a la iluminación, pusimos dos focos potentes que hicieran un triángulo de luz (uno a la derecha enfocando en diagonal a la izquierda y otro a la izquierda enfocando en diagonal a la derecha) creando así la iluminación más clara, perfecta y sencilla (sin efectos de luces) que he visto.
A continuación hicieron algunas pruebas de sonido, y al ver que todos los amplificadores y las guitarras funcionaban correctamente, nos fuimos al bosque cercano para que ellos pudieran seguir ensayando sin hacer spoilers y yo pudiese hacer algunas fotos que quedaron realmente bien.
A eso de casi las 8 de la tarde, fuimos al escenario, yo monté mi D3200 en el trípode, empecé a grabar y ellos empezaron su primer concierto en directo.
Su tracklist incluía versiones de temas como Hey Joe de Jimi Hendrix; The House Of The Rising Sun, popular americana famosa por Animals, Paranoid de Black Sabbath, tres temas suyos y dos jams improvisadas brutales. Una horita justa de concierto.
Os puedo asegurar que el público, pese a ser familiares y amigos, lo flipaban en grandes cantidades ya que nunca les habían visto tocar a todos juntos.
Fue un gran show, aunque el cantante y teclista estaba bastante puteado al no poder moverse apenas por una lesión. Después de terminar y guardar algunas cosas, nos fuimos a cenar otra cantidad indecente de cosas buenísimas acompañadas de algunos blodymarys.
Cuando nos dimos por servidos, subimos a la habitación a coger alguna cosilla de abrigo y bajamos a la parte inferior de la masia, donde nos marcamos una buena sesión de risoterapia y fuetazos con el pelo de los integrantes del grupo. No preguntéis.
Por la mañana del domingo a las 10 ya estábamos volviendo. Un gran fin de semana.