Pese que este artículo está bajo la autoría “invitado”, fue escrito por Maxi Daniel, nuestro primer corresponsal musical en Castellón.
Rototom se ha mudado a Valencia, al menos para unos días. El pasado 19 de julio, el tricolor africano, verde amarillo y rojo, se paseó por Jardines de Viveros en pleno centro de la capital valenciana expandiendo la cultura rastafari.
Antes del concierto a la prevista hora de las 20:00, pudimos disfrutar del enorme impacto cultural que trae consigo un nombre internacionalmente conocido como es el del Rototom Sunsplash.
El festival había congregado a centenares de asistentes, que haciendo cola en las puertas desde recién entrada la tarde, disfrutaron de grupos de música y baile africano que, de manera improvisada y al estilo artisteo de esquina y paredes, mostraron una vez más África en todo su esplendor. Los turistas y se convertían en asistentes y los asistentes al evento en turistas de una África en pleno parque Gulliver de Valencia, algo memorable, una experiencia nativa y aborigen acompañada de instrumentos y bailes tribales.
Llegada la hora del evento principal y a la entrada de los jardines, pudimos apreciar la tremenda acogida del público a la party del Rototom organizada por “La Tenda de Campanya”. La gente ordenada y tranquila, con su entrada en la mano, esperaba el pistoletazo de los señores de seguridad para entrar.
El lugar era magnífico, especialmente pensado para eventos de gran calibre en plena capital levantina, con sus stands de artículos, food-trucks de comida, barras de bares y bellos jardines de césped verde y bien cuidado donde nos sentamos para disfrutar de la sombra de una palmera comiendo una hamburguesa vegana, para variar.
Ansiosos de música reggae, a la espera de la banda cabeza de cartel UB40 y ganas de feeling rototomero, nos acercamos al escenario. Habían gradas para gente que quería estar sentada, zonas en la grada y a pie de pista para discapacitados y como no, una gran pista de baile.
Encargados del calentamiento previo y con 6 años de apariciones en escenarios a las espaldas, la banda valenciana Mediterranean Roots dieron lo mejor de sí mismos como teloneros del gran evento. Su referencia es el reggae autóctono y las letras de protesta social, algo que quizás todos consideramos que son las verdaderas raíces de esta cultura. La opresión social es internacional, no entiende de color de piel, nacionalidades o continentes y la banda valenciana lo dejaron bien claro. Animaron muy bien al público y si tuviese que criticar algo, de manera constructiva, evidentemente, diría que la pronunciación en inglés del vocalista principal es mejorable ya que siendo un persona de habla inglesa me costó entender algunos párrafos de sus letras.
Teníamos hambre, pero no de comida. Teníamos ganas y todos sabíamos de qué: ¡UB40!
Se momento se hizo de esperar y como es habitual en bandas de su calibre, llegado el momento de su entrada en el escenario, el público estaba eufórico y aplaudiendo. Hasta la gente de las gradas sentadas se levantaron de pie. No eran Bob Marley y los Wailers, pero casi como si lo fuera.
UB40 es un gran referente internacional en la cultura rasta y no voy a deciros cosas que ya sabéis o podéis encontrar en la Wikipedia, sino que os hablaré de lo que yo viví aquella noche. La banda era espectacular, la originalidad en primera plana, la voz del cantante perfecta, el contenido admirable, su personalidad carismática, su interacción con el público cariñosa, la puesta en escena y las luces mágicas y un feeling típico del Rototom de Benicasim, Castellón. “Buenas noches Valencia” dijeron con su acento bretón al comenzar y sonaban imparables aplausos tras cada canción que tocaban. Nos hicieron bailar al más puro estilo reggae, y personalmente, bailé con mi novia y una amiga hasta que sudamos, rodeados de gente de todas las edades y un espíritu de buen rollo. Se hicieron de esperar las canciones más conocidas de la banda británica pero llegaron pasado el meridiano de su show: Kingston Town, Falling in Love With You y muchas más, siendo la última de estas nominadas por la MTV a la mejor banda sonora de la película protagonizada por Sharon Stone en 1993, “Acosada“.
Días después del evento de UB40 en Valencia, viendo el telediario de TVE, vi una reseña de su por entonces próximo concierto en Madrid y dije “¡Ha! Volvería a ir.”