Y yo que pensaba que los mejores cantantes y grupos de roots reggae estaban en mis queridas tierras catalanas… resulta que ahí arriba, en aquél lugar frío y de gran oleaje que se llama Cantabria, se estaba gestionando la vuelta de Mr. Roots a España después del exilio a Jamaica que se marcó cuando The High Connection decidió acabar con su actividad. Hay que agradecerle a Alícia Música que nos avisara de tal suceso.

Todo el álbum en conjunto es un viaje. Inner Calling (single homónimo), es un despegue glorioso que ya empieza a dejar ver lo que está por venir. Sale directamente del Ghetto de Trenchtown, donde solía cantar en las calles cuando era joven, con una mala guitarra hecha a mano, des del sentimiento puro.

En las 4 siguientes horas de trayecto, Roots no hace más que asumir lo expuesto mientras se ve pasando por encima de las nubes, viendo el Atlántico abajo, enorme y extenso. Disfruta del viaje. Está nervioso por ver las costas españolas. Hace casi un año (si no más) que no se da un paseo por aquí y lo ha echado de menos. Sabe que sale de la isla caribeña pero no se ha enterado todavía de que su destino es Cantabria.

El avión asciende sin parar, con calma y constancia hasta llegar a la altura indicada. Sin duda Marcus I es un buen piloto.

Entonces es cuando Roots entra en la quinta hora de trayecto, Joyful Sunset, que es instrumental. Aquí es cuando se da cuenta de que la Tucxone Army es un equipo de a bordo muy competente, que añade estilo. No son músicos de estudio cualquiera.

Después de este intermedio realmente interesante, parece que Marcus está decidido a seguir subiendo con la ayuda de la Tucxone y en poco rato Roots nota como empieza a flotar. El ascenso no es bestia y desconsiderado, si no que está medido, hecho con calma, sin presiones, pero es difícil no pensar en el aterrizaje. Por suerte todavía quedan unas horas de trayecto.

La vibra que se respira allí arriba es cálida y amable. Es muy agradable y Roots está muy cómodo, como hacía tiempo que no lo estaba. Es donde ocurren las otras 4 horas de trayecto. Después de superar la cuarta hora, llamada Lena, es hora de empezar el descenso. Todo lo bueno llega a su fin.

No os creáis que es un picado, de esos que dan miedo. Marcus I, que tiene experiencia, sabe que Roots es un género mayorcete, hay que ir con cuidado porque cualquier sobresalto puede acabar con él. Así pues, poco a poco va entrando en la penúltima hora de trayecto, Smoke Rings.

A medida que avanza, Roots ve por la ventana cómo llega a la península. Ve las costas de Galícia pero están a mucha altura como para aterrizar allí, aunque lentamente van descendiendo. Siguen su rumbo y se da cuenta de que su destino es Cantabria, un lugar en el que no ha estado muchas veces y las pocas que se ha podido pasar por allí, no se ha quedado mucho tiempo. Sabe que es un buen sitio para quedarse y que los paisajes son preciosos.

Mientras, acabando la última hora de trayecto, Babylon Press I, el avión aterriza con suma delicadeza y Roots sonríe mientras baja del aparato. Está contento de haber vuelto y desea quedarse mucho tiempo con nosotros.

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